Palmeiras sigue demostrando por qué es un peso pesado indiscutido en el continente. El equipo de Abel Ferreira anda derecho, no deja dudas desde el juego y pisa fuerte en cada cancha que visita. Acaban de despachar a Bolívar casi sin despeinarse para revalidar su dominio en la copa y ya tienen la cabeza metida en un cruce que promete sacar chispas en territorio colombiano.
Un trámite rápido en el Allianz Parque
Por la quinta fecha del Grupo G de la Copa Libertadores, el Verdao sacó chapa de local y liquidó 2-0 a un Bolívar que nunca terminó de acomodarse en el partido. Las cosas se resolvieron tempranito nomás. Apenas iban 5 minutos de la primera mitad cuando el defensor Murilo Cerqueira rompió el cero y le dio tranquilidad a su equipo. Un ratito después, sobre los 11 minutos, Facundo Torres estiró la ventaja para bajarle la persiana al encuentro casi desde el vestuario.
La rompió toda Joaquín Piquerez. El lateral fue una garantía, manejó los tiempos desde el fondo y terminó siendo la gran figura de la noche. También hay que detenerse en el laburo silencioso pero fundamental de Richard Ríos en el medio. El volante la pidió siempre, repartió 39 pases correctos, recuperó tres pelotas y hasta se animó a probar al arco en cuatro oportunidades, siendo un dolor de cabeza constante para los rivales.
El DT Abel Ferreira armó un 4-5-1 bien agresivo de arranque. Weverton se paró en el arco, custodiado por Marcos Rocha, Cerqueira, Bruno Fuchs y el intratable Piquerez. En el mediocampo batallaron Emiliano Martínez, Ríos, Felipe Anderson, Maurício y el goleador Torres, dejando al pibe Vitor Roque como única punta. Del otro lado, Flavio Robatto buscó plantarse con el mismo dibujo táctico. Rubén Cordano estuvo bajo los tres palos, con Yomar Rocha, Miguel Ángel Torrén, Rubén Ramírez y José Sagredo atrás; Robson Tome, Leonel Justiniano, Jhon Velásquez, Carlos Melgar y Patricio Rodríguez intentaron armar juego en el medio, dejando a Fábio Gomes muy solo arriba.
Movimientos de piezas y la cima asegurada
Con la historia prácticamente definida, el segundo tiempo bajo el arbitraje de Maximiliano Ramírez sirvió más que nada para que los técnicos movieran el banco. Ferreira decidió darle aire fresco a su equipo y mandó a la cancha a Raphael Veiga por Maurício y a Mayke en lugar de Felipe Anderson. Un rato más tarde, agotó las variantes metiendo a Aníbal Moreno, Luighi, José Manuel López y Vanderlan para que descansen Martínez, Torres, Vitor Roque y Piquerez. En la visita, buscaron respuestas adelantando líneas con los ingresos de Bruno Sávio, Dorny Romero y Jairo Quinteros, pero el marcador no se movió.
Los números hablan por sí solos. Palmeiras mira a todos desde la cima del Grupo G acumulando 15 puntos y un rendimiento arrollador. Bolívar, por el contrario, apenas rasguña tres unidades y quedó hundido en lo más profundo de la tabla. De cara a la próxima fecha, los brasileños serán locales frente a Sporting Cristal, mientras que el conjunto boliviano recibirá a Cerro Porteño.
Lo que se viene: una parada brava en el Caribe
En el ritmo frenético de la Libertadores no hay espacio para relajarse. Ahora, el gigante paulista tiene por delante su estreno en el Grupo F, un partidazo agendado para este miércoles 8 de abril a las 21:30 (hora del Este). El plantel viajará directo al calor de Cartagena para medirse cara a cara frente a Junior en el Estadio Jaime Morón León.
Ambos planteles llegan a este choque con realidades muy distintas. Palmeiras está volando. Hoy son los únicos líderes del Brasileirão respaldados por una campaña tremenda: ganaron ocho, empataron uno y perdieron solo un partido de diez disputados. Vienen de meter un triunfo clave por 2-1 ante Bahia como visitantes y ostentan una efectividad brutal en las dos áreas, con 21 goles a favor y solo 10 en contra. Llevan puesta la chapa de ser los campeones continentales en 2020 y 2021, además de ser los actuales subcampeones. Como si les faltara recambio, le sumaron al plantel a Jhon Arias, un refuerzo de jerarquía que promete desordenar cualquier esquema defensivo.
El Tiburón confía en su peso ofensivo
Por el lado de Junior, el panorama viene un poco más a los tumbos. El equipo de Barranquilla transita una campaña irregular en el torneo colombiano, ocupando la quinta posición con 25 puntos luego de ocho triunfos, seis caídas y un empate. Siguen en la pelea por meterse en los playoffs, pero el reciente cachetazo por 2-1 frente a Deportivo Cali dejó varias dudas flotando en el aire sobre su solidez en el fondo y la idea de juego.
La gran ilusión del conjunto cafetero lleva un nombre pesado: Luis Fernando Muriel. La contratación estrella del mercado es la principal carta que tienen los locales para lastimar al Verdao y aportar esa cuota de experiencia necesaria para los mano a mano coperos. El ritmo que tome el encuentro va a ser decisivo. Junior seguramente intente empujar con su gente aprovechando el clima pesado del Caribe, mientras que los brasileños apostarán a dormir la pelota e imponer sus condiciones. En estas noches de copa, el que aprovecha los detalles y tiene puntería en el área es el que termina festejando.