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De decirle que no a Boca al gran festejo en México: el presente de Gabriel Milito

Gabriel Milito pisó el país de vuelta tras sus vacaciones europeas y, aunque la cercanía geográfica ilusionó a algunos, la realidad es que su llegada a Boca está totalmente caída. Juan Román Riquelme ya tachó su nombre y busca a contrarreloj un nuevo técnico para el Mundial de Clubes. Faltaron contactos formales, es cierto, pero el ex DT del Mineiro vio cosas que no le cerraron para nada y lo empujaron a mirar hacia otros horizontes.

Las trabas en la Ribera y el peso del Rojo

Meterse en el mundo Boca implica lidiar con el Consejo de Fútbol, una traba insalvable para la metodología de trabajo del entrenador. A Román ni se le cruzó por la cabeza desarmar su principal bastión deportivo para darle el gusto. Por otro lado, pesó muchísimo su sentido de pertenencia con Independiente. Agarrar el banco del Xeneize hubiera sido un golpe durísimo para el hincha del Rojo, justo cuando Milito proyecta, a futuro, meterse en la política del club de Avellaneda. Hasta lo frenaron en el aeropuerto de Ezeiza. Apenas bajó del avión, un fanático le rogó que no fuera a Boca, y él le transmitió tranquilidad al instante.

El salto a Norteamérica y el triunfo en el clásico

Mientras en Argentina sonaba también para reemplazar a Martín Demichelis en Rayados de Monterrey, el destino de Milito terminó consolidándose de lleno en el fútbol mexicano bajo otros colores. Hoy, alejado de todo aquel ruido mediático, el técnico respira aliviado y festeja. Su equipo, las Chivas de Guadalajara, acaba de dar el golpe en la décima fecha del Clausura 2026 tras dar vuelta el Clásico Tapatío en un Estadio Jalisco repleto.

Fue una muestra de carácter puro. El equipo arrancó abajo en el marcador, pero sacó chapa ante la adversidad. En conferencia de prensa, Milito valoró enormemente la actitud de sus jugadores. El trámite fue áspero, tal como se sabía en la previa. Sin embargo, el plantel mantuvo la cabeza fría, manejó con mucho criterio la pelota y se plantó firme atrás para llevarse una victoria más que merecida.

Táctica y compañerismo en la cancha

Hubo un detalle en el campo de juego que dejó al técnico lleno de orgullo. En pleno partido, el “Hormiga” tenía la chance de patear un penal, pero le cedió la pelota al “Sepu” Sepúlveda, quien venía con mayor confianza y es un especialista nato en esas definiciones. Esa flexibilidad y compañerismo dentro de la cancha valen oro para el cuerpo técnico. Desde la pizarra, Milito apostó por el doble nueve para saltar líneas y evitar que los volantes rivales los asfixiaran en la salida. Esta lectura del partido logró desarmar la estructura defensiva del rival gracias a la movilidad constante de los delanteros.

Un envión anímico para lo que viene

Ganar un clásico nunca es un partido más, y mucho menos si venís de sufrir dos derrotas al hilo. Estos tres puntos funcionan como una inyección anímica fundamental para todo el grupo. Con el regreso al Estadio Akron en el horizonte y la necesidad de definir la situación de Dani Aguirre para la próxima fecha, el cuerpo técnico sabe que cuenta con un plantel largo y bien equilibrado. Los jugadores que entran desde el banco logran mantener la intensidad de los titulares sin que el rendimiento general decaiga. Mientras Boca sigue a las apuradas buscando a un DT que debute el 16 de junio contra Benfica en Estados Unidos con Mariano Herrón de interino, Milito sonríe y pisa fuerte en México.